A veces andas por la vida segura de tus pasos, con imágenes claras e ideas fuertemente ancladas…
De golpe y porrazo el mundo se abre a tus pies, caes en un magnífico estado que te provoca pavor, deseo de permanecer en la nube y miedo a que se desintegre…
Ando con las alas extendidas todo el día, volando guiada por los vientos del deseo. Cuando me obligan a cerrarlas el corazón se encoge y la tristeza inunda mi rostro.
Me alzo cada mañana con el deseo inflamado, recuerdo del vuelo emprendido durante la noche… la presencia de tus manos en mi cuerpo erizan mi piel, la visión de nuestros cuerpos desnudos inundados por nuestros propios flujos, bañados en el sudor del choque de nuestros cuerpos y el sonido de nuestras respiraciones marcan el tempo de mi despertar…
Alzo las manos por tus pechos, acaricio tus pezones, bajo por tu estomago hasta tu sexo erecto acunado entre mis labios… húmedos por la excitación que le provocas. La mirada está nublada por el deseo, la mente consigue sensibilizar cada fibra de mi cuerpo, el recuerdo de tu olor enerva mi ser y deseo sentir tu peso sobre mí, tu suavidad bajo mi cuerpo… cabalgar con los vientos del deseo…
Cada mañana despierto sintiendo el palpitar de mi sexo clamándote….
Abro las alas y dejo que penetres en mi ser, llenándome de deseo, acumulando gotas de placer que van llenando mi cuerpo a la espera del tan anhelado momento en que nuestras pieles se fundan en escaladas de placer ….



Inicia de menos a más, como un orgasmo, pero creo que eso menos (dos primeros párrafos) podrían ser solo un poco más para no contrastar demasiado. Me gusta.
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