La dama decidió escoltarse por dos torres , diferentes pero similares… Se sabría pequeña entre los vigilantes de su lascivia…
Deseosa de complacer a sus dos escoltas urdió poder aunarlos frente a ella…quería iniciar una partida al placer… sabedora de las artes de cada uno esperaba poder estar a las expectativas de ellos…
Si bien era Dama, no era Reina… aún así, apostaba por su propio deseo y lascivia, la cual podría suplir la falta en las artes de la dominación…
El inicio de partida empezaba por poner en contacto a las torres, más vale saberse conocedores el uno del otro que no ir a ciegas…
El siguiente paso sería establecer un punto de inicio acorde con las necesidades de cada jugador…. La expectativa ante el lance provocaba el deseo en la Dama, los engranajes mentales urdían las distintas jugadas en el inicio de partida…
Quizás andaba olvidando que las torres podrían tener su jugada ya preparada y eso , quizás, espoleaba más , si cabía, el deseo en la Dama…
Dama y Torres…
Torres y Dama…
A punto de inicio de partida…
(continuará)











